El otro día vi un vídeo de mi amiga Ana Medina hablando de Melon Diesel y me pasó algo muy bonito: me acordé de TAXI. No fue una nostalgia impostada, ni esa típica excusa para decir “qué mayores nos estamos haciendo”. Fue más bien como abrir una carpeta vieja y encontrar dentro una parte de mí que no recordaba tener tan guardada.
Porque yo, en realidad, creo que llegué a Melon Diesel por ahí. Por TAXI. No sé si estaban todos, si era parte de Melon Diesel o cómo fue exactamente la historia de cada uno en ese momento. Lo que sí sé es que hubo una época en la que escuché muchísimo aquellas canciones.
Cuando fui solo a ver a TAXI en directo
De hecho, fui a ver a TAXI en directo yo solo en 2017. Así, en plan épico: sin grupo de amigos, sin postureo, sin nadie al lado diciendo “vamos”. Solo yo con 22 años, una entrada, un concierto y esas ganas raras que te entran cuando una banda te acompaña más de lo que sabrías explicar.
Me acuerdo de estar allí gritando canciones como Grita, Jamás me fui, Quiero un camino, Perdido en la calle o Por ti. Canciones que quizá no estaban en el centro de ninguna conversación masiva, pero que para mí sí tenían un sitio. Y eso, al final, es lo que importa.
Hay conciertos que no se recuerdan por la puesta en escena, ni por la gira, ni por si llenaron más o menos. Se recuerdan porque tú estabas en un momento concreto de tu vida y esas canciones te hicieron compañía. Porque gritaste un estribillo sin pensar en nada más. Porque durante un rato sentiste que ir solo no era estar solo.
Melon Diesel han vuelto, y para mí no es solo una noticia musical
Por eso ver que Melon Diesel han vuelto me hace una ilusión bastante especial. La banda ha recuperado ese nombre más de 25 años después, y lo ha hecho con una nueva gira que devuelve al presente una historia que muchos teníamos guardada en algún rincón de la memoria.
Además, ellos mismos han explicado que recuperar el nombre de Melon Diesel tiene que ver con una vuelta a la esencia musical con la que más se identifican. Después de años trabajando bajo el nombre de TAXI, esa decisión no parece solo una cuestión de marca, sino una forma de reencontrarse con una parte muy concreta de su propia historia.
Y a mí eso me toca. Porque, en mi caso, su regreso no me lleva directamente a los noventa ni a la primera etapa del grupo. Me lleva a TAXI. Me lleva a 2017. Me lleva a aquel concierto al que fui solo. Me lleva a una época en la que esas canciones estaban muy presentes en mi vida.
No vuelve solo una banda: vuelve una parte de ti
Cuando una banda vuelve, no vuelve solo una banda. Vuelve también la persona que la escuchaba. Vuelve el chaval que se sabía canciones sin saber muy bien por qué le importaban tanto. Vuelve esa versión de ti que quizá estaba guardada en una carpeta vieja, esperando a que alguien le diera otra vez al play.
Eso es lo que me pasa con Melon Diesel y TAXI. Su regreso no me conecta únicamente con la historia oficial del grupo, sino con mi propia historia escuchándoles. Con esa forma de descubrir canciones sin algoritmo, sin estrategia y sin pensar demasiado. Simplemente porque te hacían sentir algo.
Y quizá por eso estas vueltas emocionan tanto. Porque no hablan solo del pasado de los artistas, sino también del nuestro. De lo que éramos. De lo que escuchábamos. De las veces que una canción nos sostuvo sin que nadie se enterara.
La nostalgia, cuando es honesta, también tiene futuro
No me molesta la nostalgia cuando es honesta. Al contrario. Me parece una de las formas más bonitas de entender la música. El problema es cuando se usa como decorado, como excusa para vender una versión congelada del pasado. Pero cuando nace de una experiencia real, cuando te lleva a un concierto al que fuiste solo, a una canción que gritaste de verdad o a una etapa que todavía te mueve algo por dentro, entonces tiene mucho valor.
Por eso me ilusiona la vuelta de Melon Diesel. Porque no la vivo solo como el regreso de una banda, sino como la recuperación de una emoción. Como si alguien hubiera pulsado play en una parte de mi memoria que llevaba tiempo en silencio.
Melon Diesel han vuelto. Y sí, eso es una noticia musical. Pero para quienes también pasamos por TAXI, para quienes gritamos aquellas canciones en algún concierto, para quienes guardamos recuerdos en carpetas viejas que se abren cuando menos lo esperas, es algo más.
Es una pequeña vuelta a casa. Porque cuando una banda vuelve, no vuelve solo una banda.




