“Lo que queda por sentir es lo que queda por olvidar”. Podría sonar a despedida… pero Periferia hace justo lo contrario: convertir esa frase en un punto de partida. En lugar de mirar atrás, miran hacia todo lo que aún queda por vivir.
Un disco que abraza la vulnerabilidad (sin caer en lo oscuro)
El nuevo trabajo de Periferia no es un disco largo, pero sí muy claro en lo que quiere decir: sentir no es una debilidad, es el camino.
Con seis temas, la banda catalana construye un recorrido que conecta con esa parte frágil que todos tenemos, pero desde un lugar vitalista, luminoso y muy directo.
¿De qué va realmente “Lo que queda por sentir”? De aceptar que todo es pasajero… y que justo por eso merece la pena vivirlo intensamente.
- La emoción como motor
- La vulnerabilidad como fuerza
- El presente como único lugar real
Y eso, lejos de sonar a discurso, aquí se siente natural.
Un viaje corto, pero muy completo
El disco se mueve como una especie de mapa emocional, donde cada canción abre una puerta distinta.
Desde el tema que le da título, que ya ha superado las 100.000 reproducciones en poco más de un mes, hasta el cierre con “Este instante” junto a Cala Vento, todo tiene sentido dentro del conjunto.
¿Qué te vas a encontrar dentro del disco?
- “Lo que queda por sentir” → darle la vuelta al miedo al futuro
- “Si no existe la libertad” → aceptar la vulnerabilidad
- “Pacte de sang” → identidad y camino compartido
- “O.V.N.I.” → oportunidades que aparecen sin aviso
- “En reconstrucción” → diálogo interno constante
- “Este instante” → la calma después de todo
Es de esos discos que no necesitas escuchar en orden… pero cuando lo haces, todo encaja mejor.
Del crecimiento a la confirmación
Después de “Rincones de nadie”, que superó los 2,5 millones de reproducciones, Periferia da un paso más en su evolución.
Y no solo en números (más de 8,5 millones acumulados en Spotify), sino en discurso: cada vez tienen más claro qué quieren contar y cómo hacerlo.
¿Por qué este disco marca un punto importante? Porque ya no suenan a promesa. Suenan a realidad.
“Lo que queda por sentir es lo que queda por olvidar… si todo va a desaparecer, lo que nos queda es exprimir cada instante y rendirnos a lo que venga”.
Y esa idea, cuando la escuchas, se queda dando vueltas.
Una banda hecha para el directo
Si algo confirma este momento de Periferia es su presencia en escenarios clave: Iruña Rock, Cruïlla, Aupa Lumbreiras, Juergas o Pirata Festival.
Porque este tipo de canciones, cuando pasan al directo, cambian.
¿Dónde crecen de verdad estos temas? En el momento en el que se cantan a gritos con más gente.
Conclusión
“Lo que queda por sentir” no es un disco sobre lo que falta… es sobre todo lo que aún queda por vivir.
Personalmente, me dejó con esa sensación de querer apretar un poco más cada momento. Como cuando una canción te recuerda que no todo está perdido… que todavía queda mucho.
Y quizá de eso va todo esto: de no esperar a que pase algo… sino de sentirlo mientras está pasando.
Porque sí, queda mucho por sentir.




