Carlangas siempre ha tenido algo de animal de escenario, de tipo que entiende la canción como un lugar donde se puede bailar, sudar, tropezar y volver a levantarse con una sonrisa torcida. Pero en “Universo Paralelo” pasa algo especialmente bonito: vuelve al terreno donde las guitarras no decoran, sino que mandan.
El artista gallego publica su tercer álbum en solitario desde el parón de Novedades Carminha, y lo hace mirando de frente a su código más eléctrico, melódico y frontal. Después del movimiento más bailable de “Bailódromo, Vol. 1”, este nuevo trabajo suena a reinicio. A una forma de decir: vale, hemos dado vueltas, hemos probado cosas, pero aquí sigue latiendo la cultura rock que me trajo hasta aquí.
“Universo Paralelo” es un disco de guitarras, de banda, de canciones directas y de ese punto gamberro que Carlangas sabe manejar sin convertirlo en caricatura. Un álbum que juega con referencias que pueden ir de Lou Reed a Beck, de The Strokes a Sonic Youth, de Blur a Elvis Costello, pero que al final suena a lo que tiene que sonar: a Carlangas pasándoselo bien dentro de su propia electricidad.
Un regreso al lugar donde Carlangas se reconoce
“Universo Paralelo” llega como una vuelta a las raíces más guitarreras del compostelano. No en un sentido nostálgico, ni como quien se disfraza de una época pasada, sino como quien recupera un lenguaje natural.
Aquí hay bajo, batería, guitarras y una banda nueva que le devuelve al centro de su idiosincrasia. Ese lugar donde el rock no se entiende como pose solemne, sino como una manera de contar el día a día con nervio, ironía y melodía.
El disco se siente menos preocupado por encajar en una tendencia y más interesado en sonar vivo. Y eso, en tiempos donde todo parece calculado al milímetro, tiene algo liberador. ¡Zas! 🎸 Una guitarra entra, la canción arranca y de pronto ya no hace falta explicar demasiado.
Diez canciones para un universo paralelo muy real
El álbum está formado por diez canciones: “Podría ser peor”, “Universo Paralelo”, “Si lo sé no vengo”, “Gran Vía”, “Vienen a por ti”, “Familia S.L.”, “DNI”, “Problemas”, “Interludio” y “Lo quiero todo”.
Lo interesante es que el disco no se queda en un solo gesto. Tiene urgencia, romanticismo gamberro, humor, desengaño adulto y momentos donde la electricidad parece ir un poco más suelta de la correa.
“Podría ser peor”, junto a Leiva, abre el universo con un golpe de rock directo y contagioso. “Gran Vía” y “DNI” muestran una faceta más romántica, pero con ese punto canalla que evita que todo se vuelva demasiado correcto. “Problemas”, con Dear Joanne, sube la tensión y la urgencia. “Vienen a por ti” coquetea con un blues-garage bien engrasado, mientras “Familia S.L.” y “Si lo sé no vengo” miran de frente algunas decepciones y derivas de la vida adulta.
Leiva, Dear Joanne y una forma muy suya de entender las colaboraciones
Las colaboraciones de Leiva y Dear Joanne no funcionan como simples nombres para decorar el cartel. Cada una coloca el disco en una tensión distinta.
Con Leiva, Carlangas conecta con una tradición de rock en castellano que entiende muy bien el equilibrio entre melodía, calle y estribillo. “Podría ser peor” tiene ese aire de canción que entra rápido, pero que no se agota a la primera escucha.
Con Dear Joanne, en cambio, aparece una gasolina más emergente, más nerviosa, más afilada. “Problemas” empuja hacia un sitio más urgente, como si el disco quisiera recordarnos que el rock también se mantiene joven cuando se mezcla con gente que llega con hambre.
Un disco eléctrico, pero también melódico
Uno de los aciertos de “Universo Paralelo” está en que no confunde electricidad con ruido vacío. El disco tiene guitarras, sí. Tiene crudeza. Tiene frontalidad. Pero también tiene melodías muy reconocibles y una escritura que sabe cuándo ponerse irónica, cuándo ponerse sentimental y cuándo bajar la guardia.
Carlangas no parece querer demostrar que “ha vuelto al rock” como si eso fuera una campaña de marketing. Más bien suena cómodo, jugando al juego que mejor conoce. Y cuando un artista se siente cómodo en su propio idioma musical, se nota.
El álbum tiene algo de refugio, de lugar alternativo al ruido del mundo. No un universo paralelo para esconderse, sino para respirar. Para volver a tener una banda, una canción y un escenario como punto de apoyo.
La vida adulta según Carlangas
Debajo del brillo guitarrero también hay una lectura bastante clara sobre la vida adulta. “Familia S.L.” y “Si lo sé no vengo” apuntan hacia ese territorio donde las expectativas empiezan a pasar factura, donde la ironía ya no es solo chulería sino también mecanismo de defensa.
Carlangas siempre ha manejado bien esa mezcla entre humor y desencanto. En este disco, esa combinación parece más afinada. Las canciones pueden sonar ligeras, incluso gamberras, pero muchas esconden una mirada bastante lúcida sobre crecer, equivocarse, asumir pérdidas y seguir saliendo a tocar como si todavía hubiera una fiesta que salvar.
Y ahí está parte de su encanto. Porque “Universo Paralelo” no es un disco adolescente ni un ejercicio de nostalgia. Es un disco adulto que se niega a volverse aburrido.
De los festivales a las salas: Carlangas vuelve con banda
Carlangas ya ha comenzado a presentar el álbum en directo en eventos como las Fiestas de San Isidro, Aspesuena o el Bilbao Surf Film Festival, y tiene por delante una agenda potente con festivales como O Son do Camiño, FIB, Les Arts, Granada Sound o Cooltural Fest.
Además, el álbum tendrá también recorrido en salas, con fechas especialmente simbólicas como La Riviera en Madrid y Apolo en Barcelona. Dos escenarios importantes para un proyecto que parece llegar a esta etapa con repertorio, banda y una energía de directo muy clara.
Y sinceramente, este disco pide eso. Pide sala, sudor, gente coreando y una banda empujando desde atrás. Porque en auriculares funciona, pero en directo puede tener ese punto de celebración eléctrica que convierte una canción correcta en un momento de comunidad.
Claves de “Universo Paralelo”
- Tercer álbum en solitario de Carlangas.
- Regreso a un sonido más eléctrico, guitarrero y frontal.
- Colaboraciones con Leiva y Dear Joanne.
- Diez canciones con rock, melodía, ironía, romanticismo gamberro y mirada adulta.
- Una nueva banda que acerca el proyecto a su esencia más directa.
- Gira de festivales y primeras fechas en salas como La Riviera y Apolo.
Conclusión
“Universo Paralelo” es el disco en el que Carlangas vuelve a su idioma más eléctrico sin dejar de sonar presente.
Después de explorar otros caminos, el artista gallego se rearma con guitarras, banda nueva y un cancionero que mezcla urgencia, melodía, humor, romanticismo sucio y reflexión adulta.
No suena a paso atrás. Suena a regreso con más perspectiva. A alguien que ha probado otras habitaciones y ha decidido volver a enchufar el ampli porque ahí todavía quedaba algo importante.
Y quizá por eso este disco funciona tan bien: porque no intenta inventar un Carlangas nuevo desde cero. Le basta con abrir la puerta de ese universo paralelo donde las guitarras siguen siendo refugio, fiesta y verdad.




