Glub, la pequeña figura de cerámica que carga con todo el peso del nuevo disco de Baloncesto

Glub no habla, no se mueve y cabe en una mano, pero es quien recibe todos los golpes de Un Mundo para Glub, el segundo álbum de Baloncesto. Una pequeña figura de cerámica, protagonista de la portada, que funciona como metáfora central de un disco sobre fragilidad, contradicción y humanidad en un mundo que va demasiado rápido para pararse a sentir nada.

Un Mundo para Glub se publica hoy, dos años después de Primavera tardía (2024), con once canciones producidas íntegramente por Jorge Antequera y una ambición mucho más cinematográfica que su debut. El disco llega tras cuatro adelantos —»La gira tardía», «EVA-03», «Iridiscente» y «desespero»—, de los que ya te hablamos por aquí cuando salió el más reciente.

Un disco dividido en dos jarrones: medio lleno, medio vacío

Baloncesto ha estructurado el álbum en dos mitades muy conscientes: una primera cara optimista y naturalista, y una segunda pesimista y ecologista, como el mismo jarrón visto desde dos estados de ánimo distintos. La propia banda resume la idea de fondo del disco así:

«Somos frágiles, como una pieza de cerámica hecha a mano.»

Esa fragilidad se reparte entre canciones muy distintas entre sí. «Y que suba el mar» —con videoclip dirigido por Lucía Toral— habla de la pérdida de fe en la humanidad y del cansancio de seguir luchando por algo que parece condenado a desaparecer, avanzando oscura e hipnótica como una corriente que tira de ti poco a poco. «Lento» es justo lo contrario: onírica y esperanzadora, obliga literalmente a pararse. «Una casa» esconde bajo un riff pegadizo y un tono amable la ausencia de un hogar y las grietas de una relación, «Isla Basura» salta a un futuro distópico con forma de baile en el fin del mundo, y «El Aviador» se aleja de la narrativa central para contarse como una epopeya aparte. El disco se cierra con «gurú», un mantra final que le quita solemnidad a todo el viaje emocional de Glub.

Una banda que ha cambiado de piel sin perder la suya

Formados en 2022, Baloncesto ya llamaron la atención con su EP debut homónimo, tercer mejor EP del año según Rockdelux, antes de publicar Primavera tardía en 2024, con nueve canciones producidas por Carlos Elías (Alcalá Norte), Pablo Fergus (Dani Fernández) y Benito Casado (Çantamarta). Con Jorge Antequera al frente de la producción en esta nueva etapa, el sonido de Mikel, Javi y Álvaro se ha vuelto más arriesgado y contemporáneo sin perder las letras melancólicas y directas como balas que los definen desde el principio.

  • Álbum: Un Mundo para Glub, segundo disco de Baloncesto, 11 canciones (WM Spain)
  • Producción: Jorge Antequera
  • Adelantos: «La gira tardía», «EVA-03», «Iridiscente», «desespero»
  • Gira: Madrid (1 de octubre, Siroco), Granada (8), Zaragoza (22), Barcelona (23) y Valencia (1 de noviembre)

Que una banda decida construir todo un álbum conceptual alrededor de un objeto tan pequeño y tan silencioso como una figura de cerámica dice mucho de hacia dónde ha crecido Baloncesto en solo dos años.

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