Massive Attack, Underworld, Faithless, Portishead: son las referencias que Temples han puesto sobre la mesa para explicar su quinto álbum, y no es un cambio de imagen cualquiera. El cuarteto de Kettering, conocido durante más de una década por su psicodelia de guitarras, ha publicado hoy BLISS, un disco que gira hacia la electrónica de finales de los 90 y principios de los 2000 sin renunciar del todo a lo que siempre les ha definido.
¿Qué es exactamente «euforia melancólica»?
Así resume la propia banda el concepto central de BLISS: canciones con estructuras aparentemente sencillas capaces de remover emociones mucho más complejas. Es una idea que se nota, por ejemplo, en «Revelations», que abre con cantos gregorianos antes de virar hacia el baile, o en «Megalith», donde Adam Smith explica que quiso capturar esa sensación de encontrar la calma y descubrir que no siempre es un lugar cómodo, como una piedra que se queda quieta mientras el mundo sigue girando a su alrededor.
Frente a Exotico (2023), que grabaron junto al productor Sean Ono Lennon, esta vez Temples han preferido producirse a sí mismos por primera vez, trabajando todos en la misma sala y dejando espacio a la improvisación. Los samplers no se usaron para tomar prestado nada ajeno, sino para reconstruir sus propias ideas dentro de un mismo universo sonoro, lo que explica el efecto de collage que recorre todo el disco. Como resumen ellos mismos: «Se trata de darte permiso: para soltarte, para moverte y para convertirte en algo inesperado».
Un giro que no deja indiferente a nadie
Los adelantos («Jet Stream Heart», «Vendetta» y «Blue Flame») ya venían acompañados de rotación en BBC 6 Music y buena acogida en Radio 3, y la respuesta a BLISS en su conjunto está siendo tan intensa como dividida: hay quien lo lee como el disco más audaz y enérgico de Temples desde mediados de la pasada década, y hay quien echa de menos las guitarras y considera que el cambio les ha alejado de lo que mejor sabían hacer.
A mí me parece que ese riesgo es precisamente lo interesante: después de cuatro discos dentro de un mismo terreno, tiene mérito que una banda decida reinventarse aunque eso implique dividir a su propia audiencia. No todo el disco funciona igual de bien, pero «Jet Stream Heart» y «Blue Flame» por sí solas ya justifican la apuesta.
- Quinto álbum de estudio de Temples, publicado a través de V2 Records
- 10 canciones, producidas por la propia banda
- Referencias declaradas: Massive Attack, Underworld, Faithless, Portishead
- Banda: James Bagshaw (voz y guitarra), Thomas Walmsley (bajo), Adam Smith (teclados y guitarra), Rens Ottink (batería)
- Disco anterior: Exotico (2023), producido por Sean Ono Lennon
Temples vuelven a España en noviembre
La banda presentará BLISS en directo con una gira de salas que pasará por Santiago de Compostela (16 de noviembre, Sala Capitol), Madrid (17, Teatro Eslava), Zaragoza (18, Sala López), Granada (19, Sala Aliatar), Sevilla (20, Sala X), Bullas en Murcia (21, Antioxidante) y Barcelona (22,




